Miomas Uterinos

Miomas

Los miomas, también llamados fibromas, son los tumores más comunes del tracto genital femenino.

Entre 20 y 50% de las mujeres pueden llegar a tener miomas en alguna etapa de su vida.

Los miomas frecuentemente son causantes de sangrado uterino anormal y se les asocia con esterilidad e infertilidad por modificar la vascularidad endometrial y la implantación del huevo, influyen además en trabajo de parto disfuncionales y desencadenamiento de partos preterminos.

Con el crecimiento continuo el mioma puede sobrepasar su aporte sanguíneo y presentar degeneración que causa dolor severo e irritación peritoneal. La frecuencia de degeneración maligna es menor al 0.5%.

La causa más frecuente de Histerectomía (extirpación de la matriz) es por la presencia de miomas. Esto indica de manera dramática que los miomas deben ser tomados en serio.

¿Qué son los miomas uterinos?

Los miomas uterinos, o simplemente miomas, son crecimientos o “tumores” benignos y muy comunes que se producen en el útero (matriz). Una mujer puede tener uno o muchos miomas. Estos pueden aparecer en la superficie externa del útero, estar totalmente inserto en la pared del útero o en su superficie interna. Puede tener el tamaño de una uva o llegar a tener el tamaño de un melón.

También se los conoce como fibromas, leiomiomas o leiomyomata uteri.


Lugares del útero donde más comúnmente aparecen los miomas

¿Cuál es el origen de los miomas?

Los médicos e investigadores no saben a ciencia cierta por qué se producen los miomas, y tampoco por qué algunas mujeres los padecen y otras no.

Poco se conoce acerca del origen de los fibromas, pero la evidencia sugiere que su crecimiento está ligado a la cantidad de estrógeno (hormona femenina) circulante en el organismo de la mujer. Cuando una mujer está embarazada, o toma ciertas píldoras anticonceptivas, situaciones que elevan el nivel de estrógeno, el crecimiento normalmente lento del mioma, se acelera .

Independientemente de cual sea su origen los investigadores están seguros de que los miomas no constituyen una amenaza a la vida.

¿Quiénes tienen más propensión a desarrollar miomas?

Tal como lo explicamos anteriormente, se estima que entre 20 y 50% de las mujeres pueden tener estos crecimientos benignos del útero.
Los miomas son más comunes en las mujeres de 30 a 40 años, pero pueden aparecer a cualquier edad.

Si bien la ciencia no ha determinado por qué se producen los miomas, si parece existir una cierta relación con la raza. Las mujeres de raza negra tienden a tener la mayor incidencia de miomas. Sin embargo, mujeres de todas las razas pueden padecerlos.

¿Cuáles son los síntomas de los miomas?

Algunas mujeres pueden tener un mioma y jamás enterarse. No se les presenta ningún crecimiento y si este ocurre no les causan ningún problema.

Por otra parte, otras mujeres con un mioma único y pequeño pueden tener síntomas múltiples que las llevarán a consultar a un médico.

Los síntomas pueden incluir sangrado abundante o anormal, sangrado entre períodos, y una sensación crónica de dolor o presión en la parte inferior del abdómen . El sangrado excesivo puede llevar a un estado de anemia, es decir, a una baja cantidad de glóbulos rojos, que le puede provocar cansancio o malestar. Algunas padecen malestar crónico, cambios de humor y falta de energía, sobre todo durante sus periodos.

¿De qué manera afectan las hormonas femeninas a los miomas?

El crecimiento de los miomas parece estar estimulado por el estrógeno, lo que ocasiona con frecuencia una incidencia de síntomas. Los niveles de estrógenos en el organismo pueden aumentar o disminuir en base a acontecimientos naturales o medicamentos. Por ejemplo, el embarazo causa un aumento en el nivel de estrógeno, mientras que la menopausia produce una disminución. Como usted supone, cuando una mujer comienza a transitar la etapa de la menopausia y deja de producir estrógeno, los miomas pasan a ser un problema menor.

¿Cómo se diagnostican los miomas?

Es frecuente que el ginecólogo detecte la presencia de miomas en una mujer sin ningún síntoma y que simplemente ha acudido a consulta para vigilancia. Sin embargo lo más frecuente es que se detecten cuando la mujer acude por presentar cualquiera de sus síntomas, y de estos el sangrado abundante y el dolor son los más frecuentes.

El médico practica una exploración encontrando que su útero se encuentra crecido por la presencia de estos tumores, o directamente palpa protuberancias en el vientre bajo, sobre todo cuando los miomas son de gran tamaño. En estos casos, el médico realiza un ultrasonido confirmando el diagnóstico, y conociendo ya su tamaño, localización y el número de miomas.

Tratamiento

El diagnóstico de miomatosis uterina en la mayoría de los casos no es sinónimo de cirugía, los que se descubren por causalidad o los que son asintomáticos deben ser tratados solo con monitoreo, los miomas sintomáticos que no responden al tratamiento médico requieren cirugía, junto con los miomas complicados.

Tratamiento médico:

Se han utilizado diferentes medicamentos para su tratamiento, sin embargo al día de hoy ninguno de ellos ha dado resultados, ya que solamente presentan una mejoría mientras se administre el tratamiento.

Los tratamientos alternativos incluyen anticonceptivos hormonales, gestágenos cíclicos, inhibidores de fibrinolisis, inhibidores de la síntesis de prostaglandinas y 15-metilprostaglandina F2-alfa, el danazol y los análogos de la hormona liberadora de gonadotropinas (aGnRH).

Todos estos medicamentos se han utilizado para disminuir el tamaño de los miomas, o para disminuir los síntomas que ocasionan, pero éstos compuestos no son convenientes a largo plazo debido a los efectos colaterales mayores, tales como hipoestrogenismo-andrógenico y osteoporosis, y si se interrumpe el tratamiento en periodos muy cortos los miomas recuperan su tamaño pretratamiento o reaparecen los síntomas, por eso la única opción efectiva es su extirpación por medio de cirugía.

Existen dos formas de tratarlos quirúrgicamente:

  1. Histerectomía: Cirugía mediante la cual se extirpa el útero en forma total. Es el método de elección para el tratamiento de los miomas, sin embargo esta es aplicable solo a aquellas mujeres que ya no desean tener familia y que desean que un tratamiento definitivo para sus síntomas.
     
  2. Miomectomía: Es una intervención en la que se extirpan los miomas, desprendiéndolos del útero sin extirparlo, una vez esto, se reconstruye el útero dejándolo íntegro y con capacidad para la reproducción.

Algunos médicos no se encuentran capacitados para realizar la miomectomía y han llegado a extirpar el útero de mujeres jóvenes sin hijos, negándoles la posibilidad de reproducirse en el futuro. Es por esto importante que su ginecólogo pueda realizar la miomectomía en forma segura y efectiva.

Estas cirugías se pueden realizar de forma tradicional (abriendo el abdomen con un gran incisión o por laparoscopía (cirugía de mínima invasión).

Miomectomia Laparoscópica

La miomectomia se indica en mujeres que estén interesadas en preservar o incrementar su potencial reproductivo. Cuando está indicada la cirugía, el siguiente problema es decidir por cual método puede llevarse a cabo la operación, para los miomas intramurales y subserosos la miomectomía puede realizarse en la mayoría de los casos por laparoscopia.

En caso de miomas submucosos efectuamos una cirugía llamada “histeroscopía” en donde se introduce un pequeña lente dentro del útero a través de la vagina, con esto se visualizan los miomas que estén dentro de la cavidad uterina (submucosos) y se extirpan rebanándolos con aparato llamado resectoscopio.

El cambio en cuanto al abordaje quirúrgico de los miomas de la tradicional laparotomía a la laparoscopia quirúrgica ha supuesto un importante avance en relación con la calidad de curación de las pacientes. Cuando se compara con la laparotomía, la práctica de una adecuada miomectomía por vía laparoscópica se asocia a un menor sangrado, una estancia hospitalaria y tiempo de recuperación corto, menor número de complicaciones, menores adherencias postoperatorias y mejores resultados cosméticos.

Cuando la cirugía es necesaria previamente se requiere de evaluar la cavidad endometrial ya sea por histerosonografía, histerosalpingografía o histeroscopia para decidir el tipo de procedimiento. La miomectomía laparoscópica se realiza cuando los miomas son menos de 4 y el tamaño es menor a 8 cm.


Extirpación de mioma por laparoscopía (miomectomía)

Los especialistas de la Clínica de Endometriosis y Cirugía Laparoscópica son expertos en las técnicas de laparoscopía e histeroscopía y pueden ayudarte a evitar perder tu matriz y dejarte en la capacidad de tener hijos, si así lo deseas.

Cuando las mujeres ya han tenido sus hijos y es necesario extirpar el útero por este u otros problemas, la histerectomía se realiza por laparoscopía, permitiendo a nuestras pacientes una cirugía poco agresiva, con permanencia en el Hospital de tan solo unas horas y una recuperación a las actividades normales de entre 7 a 10 días.